¿Para quién tuiteamos?

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A quién va dirigido el mensaje

¿Para quién tuiteamos?

Parece una pregunta un tanto absurda y hasta obvia, en definitiva tuiteamos para quienes nos lean. Pero, ¿es acaso para nuestros seguidores (followers)? No necesariamente…

Se tuitea para dar un mensaje, aunque a veces puede ser incluso a manera de un diario, o su contraparte electrónica, un blog.

En rigor, Twitter no es sino un microblogging, o nanoblogging, es decir un mensaje que permite a sus usuarios enviar mensajes cortos. Sí, ¿pero enviarlos a quién? Volvemos a la misma pregunta.

Es evidente que cuando se trata de la cuenta oficial de una empresa o un organismo determinado, sus “tuits” no son otra cosa que una extensión o plataforma extra para poderse comunicar con sus clientes, sus potenciales clientes, dar comunicados, ofertas, promociones, etcétera.

Pero ¿una persona?

Se puede tuitear para los siguientes receptores:

  • Para los seguidores, FOLLOWERS.
  • Para todos aquellos que participen en una etiqueta o HAshTag, donde se emite un punto de vista determinado, en un contexto equis.
  • Para una persona imaginaria, que el emisor supone que lo puede leer o que deberá leerlo (U “stalker”, tal vez).
  • Para sí mismo, para automotivarse, para dar cauce a lo que sienta en un momento determinado.

Estos son sólo ejemplos. ¿Tú para quién tuiteas?

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Cómo empezar a escribir un texto

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Si ya tienes el tema, se recomienda hacer una especie de “esqueleto” en papel, donde reúnas los puntos más importantes de lo que quieres decir.

Hay que organizarlo por orden de importancia, sí, al igual que una nota periodística, debes empezar por lo más importante, por atrapar a tu posible lector desde el principio.

Después vendrán los detalles, los ornamentos, el “cómo”, pero primero tienes que enfocarte el “qué”. Parece trabalenguas, pero también es muy importante cómo presentas el “qué”. Eso se llama simplemente “estilo”

¿Cómo escribir un artículo?

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Escribir un artículo, independientemente del tema que se quiera abordar, requiere de los siguientes puntos:

¿Piensa si ya tienes la idea fundamental que quieres transmitir?

¿Ya tienes idea de a qué conclusión quieres llegar?

Elige las palabras para empezar a desatar la hebra, como si fueras a tejer algo y quisieras, en principio de cuentas desatar los nudos, ya después todo correrá de manera sencilla. Es decir, lo difícil es empezar.